Una de las causas es el ataque de la polilla u otros insectos que se adhieren a las prendas cuando permanecen almacenadas por largos periodos de tiempo. Lo más importante es revisar siempre los armarios y combatir las polillas. Asimismo, retirar la ropa cada cierto tiempo y volverla a guardar.

Otra causa es por “reacción” cuando la prenda ha entrado en contacto con productos ácidos o químicos como el desodorante, los perfumes, los tintes de cabello, la batería de auto o productos de limpieza en general. Le recomendamos seguir estas recomendaciones de prevención:

  • El perfume no se debe aplicar directamente a la ropa.
  • Si se aplicó tinte para el cabello, luego de tomar una ducha se recomienda secar el cabello para evitar que la humedad -junto con el tinte- hagan contacto con la prenda.
  • Los productos de limpieza para la casa deben estar en un lugar seguro. Una gotita podría arruinar su prenda.
  • Cuando visite lugares públicos se debe tener cuidado de no entrar en contacto con productos de limpieza que haya utilizado el personal para mantener limpio el lugar.